CONMEMORACIÓN AL PLANETA: ACCIONES EMPRESARIALES PROMUEVEN SU SOSTENIBILIDAD

Cada año, en ocasión del Día Mundial de la Tierra (22 de abril), volvemos nuestra mira al planeta que nos sustenta: ¿somos responsables con el agua que bebemos, el aire que respiramos y la tierra que provee de alimentos? Todos estos son ecosistemas que están sometidos a una gran presión por las actividades humanas; por ello, esta fecha llama a la reflexión sobre los impactos que generamos y la forma de contribuir a la reducción de nuestras huellas de carbono e hídrica.

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Según estadísticas mundiales, se estima que los humanos han impactado el 83% de la superficie terrestre de la Tierra. La última evaluación de los recursos forestales mundiales 2020, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), señala que el mundo ha perdido 178 millones de hectáreas de bosque desde 1990, el equivalente a la cuarta parte de toda la región amazónica que atraviesa Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

Frente a este escenario, es primordial propender hacia una transformación mundial de actitudes y prácticas y la empresa privada es actor clave en esta intención. Para prevenir, detener y revertir la degradación de los ecosistemas de todo el mundo, las Naciones Unidas han declarado la Década para la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), una acción que requiere una respuesta coordinada de los Estados y las empresas para frenar la pérdida y degradación de los hábitats y, consecuentemente, restaurar la relación de los seres humanos con la naturaleza.

En ese sentido y en línea con su política de responsabilidad ambiental, Unacem Ecuador prioriza acciones para la conservación ambiental en las zonas de operación. Una de ellas es la protección de Cerro Blanco, ubicado en la Parroquia Quichinche (Otavalo), cercano a las actividades industriales, y Cerro Quinde, ubicado en la parroquia Vacas Galindo (Cotacachi), junto a la cantera Selva Alegre. Para ello, la empresa cuenta con planes de manejo ambiental, relaciones comunitarias y de protección y conservación de dichas áreas, que favorecen el uso y aprovechamiento del suelo, sin afectar a su biodiversidad.

“Somos responsables con el ambiente al promover la adopción de tecnología y procesos innovadores para mitigar los impactos ambientales y minimizan nuestra huella ecológica. Hacemos esto porque trabajamos con el máximo respeto a las presentes y futuras generaciones, bajo el cumplimiento estricto de la normativa ambiental vigente y la aplicación de principios del desarrollo sostenible”, mencionó Patricio Díaz, Gerente de Ecología Industrial.

Alianzas estratégicas de conservación ambiental

El 17 de abril del 2019 se marcó un hito histórico para el país y la provincia de Imbabura al conocer la resolución de la Junta Ejecutiva de la UNESCO en la que se señala a los nuevos Geoparques Mundiales, entre ellos, Imbabura de Ecuador. Para los imbabureños obtener esta distinción significó la llegada de oportunidades para desarrollar buenas prácticas sociales, visibilizar nuevos emprendimientos y acciones ambientales con criterios de sostenibilidad para los 444.223 habitantes del territorio, aportando desde lo provincial al desarrollo nacional.

Es así como, con la implementación del proyecto, se han consolidado esfuerzos institucionales que buscan convertir a Imbabura en un territorio donde se promueve el desarrollo sostenible, con base en la gestión de tres componentes esenciales: educación, geoturismo y conservación.

El concepto de Geoparque se refiere a un territorio claramente delimitado, caracterizado por un patrimonio geológico notable; en el caso de Imbabura, todo el territorio provincial, donde confluyen lagos, volcanes, páramos, bosques, valles, cascadas, fallas geológicas con toda su biodiversidad, paisaje cultural y artesanal. La cementera ecuatoriana, consciente del valor natural, cultura y patrimonial de esta provincia en donde se asienta desde hace más de 40 años su planta de producción, registró su adhesión voluntaria para así manifestar su intención de apoyar y articular acciones con el Comité de Gestión de Geoparque Imbabura.  

“Nos adherimos a este esfuerzo colectivo que tiene como finalidad trascendental, aportar al desarrollo de la provincia, al bienestar comunitario, en una fusión entre organizaciones hacia la preservación ambiental. En este sentido, nos es grato conformar este selecto grupo de instituciones filiales de esta iniciativa, orientada al fomento de la Educación, Geoturismo y Conservación”, acotó Patricio Díaz.

Todo esfuerzo que se realiza a favor de la tierra, mediante alianzas estratégicas de conservación ambiental, expresa el anhelo de los actores políticos y sociales de mantener vivo el legado histórico, natural y cultural, de los territorios ecuatorianos, que las presentes y futuras generaciones podrán disfrutar.